Las diez cosas que más me gustan de ser mexica en el exilio
Poder decir a voz en cuello al paso de una muchacha:¡Sabrosa! ¡buenona! ¡mami! ¡preston pa la orquestón y zacatito pal conejito! y nadie la hace de tos porque nadie entiende nada y en una de esas hasta se les hace cute .
Que con que uno no se tropieze al marcar el paso y pueda poner expresión así como de Pérez Prado, todas las gringas creen que uno es el master de la salsa.
Que uno tiene licencia para ponerse camisas rosas exotiquísimas, completamente Tony Montana, y no hay pedo, porque uno es mexica y ese tipo de cosas se esperan de alguien con temperamento latino.
Poderle enseñar a sus cuates extranjeros que la forma de saludar al agente de migración en México es: ¿Qué pasó puto?
Poder decir: aaaaaaaay, como extraño los tacos…pero no tener que comérselos.
El principe de la canción, José, José.
Poder arruinar con los nicks del MSN los finales de las películas que aún no llegan a México (por cierto, ya llegó Garden State o no?).
Poder apreciar los Doritos Enchilado Intenso como si fueran un manjar de los dioses (no sean ojáis, por favor alguien mándame una bolsa que ya no tengo).
Porque uno puede evitar todas las fiestas chungas como el primero de mayo, el 21 de marzo y el 12 de octubre.
Que no hay tantos mexicas alrededor.
Las diez cosas que más odio de ser mexica en el exilio
Que un pinche café moka me cueste 35 varos. Con esa lana podría ir al Jarocho y comprarme diez mokas y me sobraría para un güagüis y unos tacos sudados.
Que sale más barato comprarse tantito crack que comprarse unos Sabritones o unos Pingüinos. De los cacachuates japoneses con Miguelito ni hablemos.
Tener que explicarle chistes mexas a las gringas. Para explicar el chiste del pollito que dice: oh no ¡m' atopellan! me tomé como dos días y unos whiskies pa bajarme el coraje.
El trauma inicial de ir a las regaderas en la universidad y corroborar que si bien los mexas damos batalla, los negros están cañones. Pero da igual, han de durar repoquito.
A los culeros de mis amigos que están en México y me dicen cosas ingeniosas y chistosísimas como: guey, este viernes nos vamos todos de antro, ¡lánzate!
Que nunca falta el naco extranjero que cree que la Corona es la mejor cerveza de México. Mejor orinarse en una botella y ponerla a enfriar, me cae…
Que igual no falta quien me dice que dónde está mi ponchou y mi sombrerou . No sé, los he de haber dejado en el guardarropa de tu mamá, guey.
Que todo mundo back home me este preguntando si ya estoy harto de comer McDonald's diario (respuesta: ¡no! No como McD diario, para empezar, ¿cómo jodidos me voy a cansar de algo que nunca hago?).
Que nadie me explica como esta el tráfico en México y cada vez que regreso tengo que comprarme una Guía Roji Nueva.
Ya que estamos en esas, que la banda me esté preguntando que cuándo acabo. Acabaré cuando se me quite este calor. No jodan.