Las diez cosas que más me gustan de ser mexica (regresando del exilio)

 

  1. Las taquerías de barrio (con su suadero y su tripa grasosa y el trompo del pastor color naranja)
  2. Las virgencitas que aparecen en los árboles y en las paredes del metro (la ciudad convertida en un santuario de la fe, con cristos que cuelgan de las cabeceras de las camas donde uno se quiere aventar un sabroso)
  3. La variedad de conciertos a las que uno puede ir (desde la onda más yuppie-condechi a la Michael Nyman hasta su sonidero de domingo pasando por casi todas las variantes del rock), que no es como en Madrid que tienes pa' escoger entre Daddy Yanqui, Los Hombres G o las bandas locales de metal.
  4. José Alfredo Jiménez y Consuelo Velásquez.
  5. Los taxistas parlanchines, únicos y verdaderos líderes de opinión, conocedores de las verdades más profundas como esa que dice que el Imperio Mexica era una potencia mundial que exportaba desde curas milagrosas hasta complicados artefactos de supremacía científica a Europa y Asia.
  6. El Centro histórico de la ciudad de México.
  7. Que a diferencia de España, aquí en todas las tiendas te saludan con agrado cuando entras, te dan las gracias cuando pagas, luego tú les das las gracias, luego ellos te dicen “no, gracias a ti” y luego te vas contando tu cambio porque seguro te chingaron, pero con cariñito.
  8. Una buena peda puede costar menos de 200 pesos. Promedio Madrileño 40 euros y eso que España está barato.
  9. El delicioso sentimiento de anonimidad que le da a uno vivir con otros 20 millones de personas.
  10. Qué, como sea que sea, si somos bien amigueros y nos gusta el calor humano.

Las diez cosas que odio de ser mexica

 

  1. La estrechez intelectual y la pequeñez de nuestros políticos. Deberían llevárselos a todos a una isla con poca comida pero hartas pistolas pa' que se den en la madre a gusto sin cargo al erario público.
  2. La gente que habla en el cine. No entiendo por qué alguien tendría que explicarle a su pareja lo que está sucediendo en la pantalla si al final de cuentas todos estamos viendo lo mismo; también alguien tendría que decirles que al resto de los presentes en la sala nos vale madres si Emma Thompson se parece a la tía Bere que nació en Monterrey pero ahora vive en Tecolutla.
  3. Los “periodistas” de espectáculos (yo no sé si sean iguales que en el resto del mundo aunque una rápida revisión de E! y Antena 3 le permite a uno pensar que están cortados con tijeras similares) que argumentan que son profesionales, que los “artistas” se deben a su público y, por lo tanto, están obligados a contestarle a sus reporteros si es cierto que cambiaron de papel de baño porque el de antes les raspaba mucho o cuántas veces han cogido sin condón.
  4. Adal Ramones
  5. Gabriel Orozco, Amorales, Calderón y todos sus etcéteras que viven, comen, cogen y chupan en la Condesa (algunos a costa de nuestros impuestos), viendo desde arriba al resto de los mortales que no han sido iluminados y que pretenden extender su reinado a la Roma y el Centro.
  6. La liga de futbol, partidos soporíferos con jugadores sobrepagados que son exaltados por la chabacanería dipsómana del Perro Bermúdez o Raúl Orvañanos o son criticados a conveniencia por la estupidez de José Ramón Fernández Jr. (Joserrita).
  7. El transporte público insufrible: peceros destartalados, el metro que llega a todos lados y a ninguno. ¿Por qué chingaos tomar un taxi significa rifarse el pellejo?
  8. Que somos 80% de morenos forjados a pura mezcla de razas y culturas y que aún así tener un exceso de melanina en la piel sea una desventaja y a la banda le emocione que el hijo le salga blanquito (aunque eso sea razón suficiente pa' que todos los demás piensen que el chamaco no es de uno)
  9. Que uno no pueda salir a la calle a caminar oyendo su música con sus audífonos porque las banquetas están muy chiquitas y no cabe el personal, porque va a ser asaltado, porque va a ser atropellado, porque no hay parques para tirarse a descansar, porque no hay botes para tirar la basura o porque un perro callejero lo va a mear mientras está parado esperando a que los coches le hagan caso al semáforo.
  10. Vivir rodeado de paisanos crecidos dentro del modelo sociocultural coapa-satélite.

PD. En algún momento me extenderé sobre nuestra mojigatería.