Sugerencias para que los debates sean más cool

En fechas recientes, un reconocidísimo historiador y comentarista de la condición mexicana sugirió en reputado periódico de la capital nuevos formatos para que los debates sean más atractivos. Si bien sus sugerencias son buenas, en una sociedad mediática posmoderna y de la supercarretera de la información como la que vivimos, las sugerencias hechas resultan…pusilánimes. En aras de un México mejor, sugerimos los siguientes formatos alternativos para que los debates atraigan la atención de un mayor número de mexicanos. Estos tienen la ventaja de que ni siquiera se necesitaría que fuesen los candidatos presidenciales. El caso aquí es llevar la política al pueblo.

La cúpula del trueno.

En este formato, los candidatos son encerrados en un domo geodésico. Para efectos de celeridad, se podría usar el Palacio de los Deportes. Una estructura que estuviera en Ciudad Neza sería mejor, para que las condiciones exteriores sean desérticas y apocalípticas. Los candidatos se vestirán como motociclistas polvosos y pelearán como dios les de a entender. Lo mejor para dar verosimilitud a este formato sería que uno de los candidatos tenga “capacidades diferentes” o sea pequeñajo y mirasabidillo y el otro sea un gigantón fortísimo pero no muy dado a la reflexión. Si ustedes aquí pensaron en la teacher o Martha Sahagún o ya de plano el Jimmy , contra Salgado Macedonio o Pancho Barrio o Fox, pues...que mala leche, la verdad. La multitud enardecida deberá ser bilingüe y gritar: two men enter, one man leaves!!! Gana el candidato que salga vivo de ahí, aunque sea gateando.

Arena México.

Esto es menos debate y más discusión entre los estrategas de cada quien. Uno de los candidatos puede hacer uso de las “bases” como serían los ambulantes o “los panteras” o los cañeros o los de Atenco. Éstos serán denominados “los rudos”. Los rudos pueden portar machetes, piedras o bombas molotov. Otro candidato puede hacer uso de sus jóvenes promesas entrenadas en el extranjero. Se aceptarán únicamente aquellos que tengan de maestría para arriba. Estos serán denominados “los técnicos”. Los técnicos pueden usar gráficos, ecuaciones o cambios súbitos en el tipo de cambio. Se juzgará como ganador al candidato cuyo grupo de apoyo destruya la infraestructura del país, sus instituciones o la confianza de los inversionistas en un plazo no mayor a dos sexenios.

Y tu candidato también.

En este formato se lanza a los candidatos a un road trip en busca de una playa paradisíaca que no esté contaminada (i.e., no Acapulco). Junto con los candidatos, se manda a una mujer sexy y de moral relajada y de no malos bigotes. Para estos propósitos se podría usar a las diputadas encueratrices, o para que se enoje Castañeda, a la flaca esa de las noticias. Gana el primer candidato que logre pasarse por las armas a la dama en cuestión. Se considerará que el debate se perdió por default si los candidatos acaban echándose un caldito entre ellos.

Libertadores.

El formato es el siguiente. Se toman cinco precandidatos de cada partido. Se les hace debatir entre ellos en cinco sesiones de debates cortos, esto en todas las combinaciones posibles. Esta serie será denominada pre-pre-pre-pre debate. Al segundo primer tercer mejor ganador de cada debate se le hace debatir contra el tercer primer candidato alternativo de la primera ronda, siempre y cuando su apellido empiece con C de Cañedo. Si el segundo mejor primer lugar no está disponible, o no tiene el apoyo de Televisa, se le eliminará de la serie. Una vez dicho lo anterior, los candidatos victoriosos pasan a la siguiente ronda. Pase lo que pase, el América debe de estar entre ellos. El debate se considera ganado cuando el candidato sobreviviente pierda frente a un candidato argentino en el foro “Monumental” de River.

¡En Familia!

Este es un formato más bien retro, pero conocido por todos. Considero que esto atraerá al segmento de población treintón nostáligo. El moderador deberá tener más de sesenta años, hablar en falsetto y llevar shorts tiroleses durante la duración del debate. Sería bueno también que el moderador insista en que los candidatos le metan la mano a las bolsas de su pantalón para “sacar un premio”, a la voz de órale cuateeee. El debate consistirá en varios concursos de destreza y habilidad física. El candidato ganador deberá elegir entre tres posibles premios que habrá detrás de igual número de cortinas. Detrás de una de ellas, habrá una constancia de ganador válida pa' la elección presidencial, en otra una orden de aprehensión en contra del interesado, y en la última un sarape de Saltillo.

Ilustraciones: Luis de la Cruz