Madrid, 12 de junio de 2005. ¿Y qué pasó con el país de lectores?
Siempre he creído que la lectura hace mejores personas, particularmente, soy un convencido de que la literatura pueda lograr cosas que ni la televisión ni el deporte ni la política ni ninguna otra cosa pueden lograr.
La encuesta sobre hábitos de lectura que publicó El País hace algunos años era alarmante, mientras en Irlanda, que es el lugar del mundo donde más libros se leen en promedio, la gente leía aproximadamente 40 libros al año, en México nos manteníamos con nuestro orgulloso promedio de .5 libros por persona.
Vivir en España radicaliza las posturas. Una notoria diferencia con lo que pasa en México es que aquí la gente lee, de verdad lee. En ocasiones, en ciertas horas del día, subirse a un vagón del metro es casi como entrar a la sala de una biblioteca. Ayer me subí al metro con esta idea en la cabeza, en el trayecto que va de la estación Serrano a la estación Alonso Martínez vi a 25 personas, de ellas 18 traían algo para leer en las manos. Si, algunos leían al inefable Dan Brown, otros más traían algún libro de esos que roza la frontera entre las filosofías orientales y la excelencia, algunos se cubrían el rostro con el periódico, pero había otros, varios a decir verdad, que traían cosas de literatura bastante clavada. Una chica leía “El suelo bajo sus pies” de Salman Rushdie y decidí que estaba enamorado de ella, se bajó antes de que pudiera decirle nada.
Otro dato sobrecogedor: En España, el tiraje diario de El País es de poco más de 430,000 ejemplares, El Mundo rebasa los 350,000. En México El Universal y Reforma rondan los 150,000 ejemplares diarios cada uno. Los números brutos son fuertes, pero si tomamos en cuenta que en España viven cerca de 44 millones de personas y los comparamos con los 97 millones que dice el INEGI éramos en 2000, vaya susto.
Hoy termina la feria del libro de Madrid. Ha sido una verbena de letras, encuentros literarios, cañas y cafés rodeados de grafías impresas sobre hojas encuadernadas.
Fox inició en México hace ya varios meses la campaña “Hacia un país de lectores”, no hemos vuelto a saber nada al respecto. Es normal, ese señor no lee ni los artículos que publican sobre él ¿Algún día leeremos más en México? Por nuestro bien, espero que si.